Con la llegada del otoño, más cabellos pueden entrar en su fase de caída al mismo tiempo. Por eso muchas mujeres empiezan a encontrar más pelo en el cepillo, la ducha o la almohada durante esta época.
El problema aparece cuando esa caída empieza a reflejarse en el espejo. La raya puede verse más ancha, las entradas más marcadas y el cabello perder densidad.
Y aquí es donde el cuero cabelludo cobra importancia. El cabello nace en el folículo, por lo que cuidar únicamente el largo no aborda el entorno donde comienza su ciclo.
Por eso el enfoque cambia: no se trata simplemente de lavar o acondicionar mejor el cabello, sino de actuar directamente sobre el cuero cabelludo y desde la raíz.
Ingredientes como el PDRN, la cafeína y la CICA permiten enfocar el cuidado desde ahí, ayudando a revitalizar el cuero cabelludo, fortalecer el cabello y favorecer una apariencia de mayor densidad.