Después del embarazo, los cambios hormonales pueden hacer que muchos cabellos entren en fase de caída casi al mismo tiempo. Por eso, meses después del parto, puedes empezar a encontrar mucho más cabello en la regadera, el cepillo o la almohada.
Y ahí es cuando empiezas a notarlo de verdad: la coleta se siente más delgada, la raya se ve más ancha y el cabello parece haber perdido el volumen que tenía antes.
Muchas mujeres intentan solucionarlo cambiando de shampoo, tomando vitaminas o aplicando aceites. Pero hay algo que suele pasarse por alto: el cabello comienza su ciclo en el cuero cabelludo.
Por eso, además de cuidar el cabello que ya tienes, cobra importancia cuidar directamente el cuero cabelludo y el entorno de la raíz.
Ahí es donde ingredientes como PDRN, cafeína y CICA permiten enfocar el cuidado desde la raíz, ayudando a fortalecer el cabello y mejorar su apariencia de densidad.