Después de los 40, con el cambio hormonal, el problema no está solo en la superficie. Los cambios se producen en la Dermis, la segunda capa de la piel.
La caída de estrógenos deteriora las estructuras de la dermis que mantienen la piel firme y elástica. Ahí entra la TECA: ayuda a reforzar las estructuras relacionadas con el colágeno y la elasticidad.
Al mismo tiempo, la dermis pierde grosor y capacidad para retener agua, haciendo que la piel se vea más seca y frágil. Ahí entra el Pantenol: ayuda a reforzar la barrera y reducir la pérdida de hidratación.
Y una barrera más vulnerable también deja la piel más expuesta al estrés ambiental y otros factores externos que pueden alterar su aspecto. Ahí entra la Ectoína: actúa como un escudo protector, ayudando a mantener la piel protegida y confortable.
Tres problemas distintos. Tres activos que se complementan en una misma fórmula.